martes, 19 de diciembre de 2017

# ¿CON QUÉ SUEÑAN? #



# ¿CON QUÉ SUEÑAN? #

Una bala de goma sueña con ser de plomo
y conquistar el ojo y la carne
del prójimo enemigo,
una tonfa sueña con ser de hierro
y desquebrajar los huesos
y el alma del inconforme desesperado,
un escudo antidisturbios sueña con ser protección inquebrantable de la poderosa democracia que se alimenta de sus hijos jóvenes y viejos,
desahuciados y famélicos,
una emisión televisiva y parcial
sueña con sembrar opinión
y cosechar votos
y lo consigue
y disfruta su fantasía prefabricada.

La diferencia está en qué defienden ellos
y qué defendemos nosotros.

La lluvia de piedras, intifada que no cesa, es la pesadilla de los armados opresores, la sangre que goteará por hoy será de ellos, no habrá piedad para los caníbales traidores.

Puede que a fuerza de gases lacrimógenos, de camiones  hidrantes, de tiros, persecuciones y detenciones el pueblo se repliegue pero soñará cada día más vivo y despierto con la victoria definitiva.
Las huellas en la historia son de fuego
y si algo ha de explotar,
Será ese futuro nebuloso que nos quieren imponer a viva voz de mando sádica, inhumana y carnicera.

La diferencia está en qué defienden ellos
y qué defendemos nosotros

miércoles, 29 de noviembre de 2017

# LA BRISA #




# LA BRISA #

Poesía, poesía eres tú
dijo un borracho y nadie le creyó.
Allá, en su suburbial oscuridad
sembraba versos como un loco
y lejos de las historias relevantes
de los flashes
y la popularidad a corto plazo
besaba su anhelo en soledad.
¿Dónde estaba tu boca?
Si. Hasta en su último
segundo de realidad
que lo llevaba después,
a las manos del sueño.
Y si con ella despertaba,
venía con una brisa cándida
ese amanecer estereotipo.
Nadie creía que tu voz era para él,
que una piedra no
se ablandaba sin romperse.
¿Pero quién iba a saber algo del mundo?
¿Quién podía explicar que todo debía
ser más sencillo y obvio?
A donde iremos no habrán raíces que
nos manden ni tiempo que se nos
escape por los dictámenes de la
relojería sistemática de la vida.

Si hemos de creer en algo alguna vez.

Creamos en eso juntos.

lunes, 16 de octubre de 2017

# UN IMPULSO #




# UN IMPULSO #

Un
impulso
de madrugada
llena la nada de algo
casi sólido y palpable,
pero tan, tan pasajero.
Una oscuridad de Joy division
se traga el sueño de un bocado.
Y pienso que en
cualquier habitación
nos encontraremos solos
contando y rememorando
esos segundos en los que
parecía que nunca más
volveríamos
a
estar
así.
Todo es ciclíco,
todo vuelve a su lugar
primigenio
y parece tan utópico,
tan denso e innecesario,
comenzar desde el principio,
pero al fin y al cabo,
una vez en marcha,
los laberintos
abren solos sus caminos.
El tiempo ni cura ni mata,
simplemente pasa y
hace lo suyo,
para bien y para mal
(con o sin genio).
En tus apuestas
has de ser el mejor postor,
al menos creerlo,
al menos pensarlo.
Ningún techo se derrumba
cuando queda un amigo.
Ningún impulso debería
quedarse en las fauces de la duda,
ninguna noche
debería quedarse
sin
un
impulso.

NINGUNA.


viernes, 15 de septiembre de 2017

# ESE ESPEJO QUE NO TE RECONOCE #




# ESE ESPEJO QUE NO TE RECONOCE #

¿Dónde viste tu última 
imagen verdadera,
el reflejo perfecto de tus
estigmas y destellos?
Estás adulterado,
sorbes restos de vos y vomitas 
una miserable belleza 
predecible en la pantalla,
la pantalla que es cuadro 
nuevo de tu vida
cada día a cada hora.
¿Dónde estás ahora?, ¿allá o acá?,
¿para vos o para quién?
No hay relato porque estás
medido y calculado,
juguete de algoritmos y estadísticas.
Te delatás solo. 
Una foto no dice nada 
si se repite una y otra vez
(hasta se nota que la sonrisa se te
cae por el borde del encuadre).
Perdés el misterio.
Bajo efigies del instante 
perseguís la aprobación general
para amarte más y más;
y así ser amado.
Eso que brilla en tu rostro 
no sale de tus ojos,
sino de un flash que te empalidece
y te deja como a un muerto
con una máscara de purpurina,
dado por vencido, estático
y por siempre perdido
en ese espejo que no te reconoce.

domingo, 27 de agosto de 2017

# SANTIAGO PREGUNTA #



# SANTIAGO PREGUNTA #

¿Dónde estoy?,
¿quién me sacó del mundo?, 
¿esto que lloro es sangre?, 
¿será que tarde o temprano
alguien nos puede venir a
buscar así sin más?
La gente pregunta por mi
y no puedo contestar.
Me late fuerte en el oído
la carcajada burlona 
de la democracia.
¿Dónde estoy?,
¿dónde están los demás?,
Soy un rumor que el aire quiere
arrastrar a las fauces del olvido,
no estoy 
ni vivo
ni muerto.

No me encuentro en ningún lado,
no se donde estoy,
Nadie sabe o eso dicen.
Yo se que ellos si.
Ellos siempre saben, 
siempre.
Acá no hay remate ni moraleja, 
Me gustaría que me digan
donde estoy. Nada más.

¿Dónde estoy?

lunes, 21 de agosto de 2017

# UN CIUDADANO #




# UN CIUDADANO #

Una melodía oscura
nieva en tus oídos
como dios del día
y te habla de ese amor
que no podés escribir
desde aquel día obtuso
en el que el sentir
ardió desde adentro,
Pero claro, resurge,
si vos sabrás de lo que hablo.
Noches que no te alcanzan para descansar;
siempre hay un cordel horca,
una tuerca que gira en falso
y un poema que no llena el vaso.
Palabras por piedras,
tu bala grita tinta y
se muere al saber que es limosna,
un eco que retumba en la nada,
un insomnio que no sueña mundo.
Bebés un trago de mares de anestesia
cuando no querés pensar en todo,
ese todo donde sos miserable.
Cuando no querés estar,
algo siempre te encuentra
y te coloca en el piso
pedregoso del presente,
ahí donde un latido es
lo mismo que una bocina,
donde los números
llevan nombre y apellido
y tienen poco para enseñarle
al espejo porque son
cegados con el flash
que los retrata espléndidos,
tan falsamente lejos,
lejos de la muerte.
Sino no te entienden
es porque vos tampoco,
te reís del peor dolor
para naturalizar la decandencia,
para que sea diafána y endeble
esa cosa que es capaz
de secar un alma.
Estás hablando de vos,
te estás viendo desde afuera,
una torpe biografía
ahogada en el contexto,
un puñado de polvo
que se desliza entre los dedos
y se pierde sin hacer mella
en la estructura de todo
lo que hay que ser y hacer
para ser felizmente
un ciudadano.

miércoles, 16 de agosto de 2017

# CON SUS MIL Y UN FORMAS #




# CON SUS MIL Y UN FORMAS #

Soñé que escribía y en alguna instancia
del viaje algo tenía sentido
y luego no, y viceversa.
No habían hechos sucesivos
ni temporalidad coherente.
Una bomba explotaba en la garganta
de un niño que clamaba piedad
en un idioma desconocido pero entendible.
Yo escribía, la tinta era roja sangre,
la lapicera era un cincel hecho de huesos.
Me manchaba los dedos, traspasaba la piel.
Un agujero negro engullía al sol lentamente,
se oían carcajadas grotescas,
un cuervo tocaba el tambor a modo ritual,
iba al compás del latido de mi corazón.
Había una procesión de extraños seres
sin rostro que me arrastraban,
¿a dónde íbamos? No había camino,
sólo rumores de viento que sonaban
como el vaiven de una puerta oxidada.
Las estrellas eran ojos centinelas
que medían metódicamente cada suspiro
nacido del nido del pensamiento.
Una luciérnaga permanecía a oscuras,
no quería emitir luz, temía que le quitaran
lo poco que le daba razón.
Yo tomaba nota, el entorno era volátil,
podía sentir que estaba allí
y después no, crujía mi semblante borrosa.
¿Era todo aquello un amalgama de sueños?
¿Era yo parte del sueño de alguien más?
¿Alguien soñaba que yo soñaba que escribía
el sueño de otros soñadores?
Todos debemos soñar y ser
parte de otro lugar, quizás algún día
podamos recordar con claridad,
abrazados al albor del despertar,
todo lo que el ensueño nos quiso contar.
Quizás, este relato inconsciente,
nos revele pistas o alertas
que nos hagan las veces
de salvataje, llave o mapa
para darle la vuelta
a esa porción de realidad
que nos mantiene apuntalados
en el subsuelo de la angustia
que ronda danzante y furtiva
con sus mil y un formas.